Carlos Rangel: La voz que no debemos ignorar.


En la introducción del libro Del Buen Salvaje al Buen Revolucionario Carlos Rangel, quien fue periodista y uno de los primeros difusores del liberalismo en Venezuela cita lo que escribió Simón Bolívar en 1830:

He mandado veinte años, y de ellos no he sacado más que pocos resultados:

1. América (Latina) es ingobernable para nosotros;

2. El que sirve una revolución ara en el mar;

3. La única cosa que se puede hacer en América (Latina) es emigrar;

4. Este país (la Gran Colombia, luego fragmentada en Colombia, Venezuela y Ecuador) caerá inefablemente en manos de la multitud desenfrenada para después pasar a tiranuelos casi imperceptibles de todos los colores y razas;

5. Devorados por todos los crímenes y extinguidos por la ferocidad, los europeos no se dignaran a conquistarnos;

6. Si fuera posible que una parte del mundo volviera al caos primitivo, este sería el último periodo de la América (Latina) .

Sin duda con gran precisión Bolívar logró describir mucho de los acontecimientos que ocurrirían en el futuro y que hoy para lamento de todos forman parte de los valores y acontecimientos que vivimos. Lo oportuno de la cita de Bolívar tomada por Rangel ya en 1976 representaba un abreboca de las advertencias que el periodista nos iba a dar hace 44 años, pero que fueron deliberadamente ignorada por todas las elites de la república, y en cambio la verdad fue sustituida por los mitos que forman parte de nuestra sociedad, como el de la riqueza, casi ilimitada que tenemos gracias al petróleo en el subsuelo, o el del Estado poderoso que resuelve todos los problemas de la gente. La realidad hoy es que 4,7 millones de venezolanos son refugiados o migrantes y más de 750.000 son solicitantes de asilo en el mundo, todos huyendo del caos que la tiranía socialista desató intencionalmente para lograr el control sobre el país y así mantenerse en el poder. Sin embargo antes que este fuera el destino de nuestra nación, Carlos Rangel nos hizo varios llamados de alerta tanto en sus programas de televisión como en sus artículos y libros que irritaban a todo buen y mal revolucionario los cuales, viendo como quedaba desmontada su teología colectivista reaccionaron con agresividad y nerviosismo, al punto de que Carlos Rangel junto con su esposa Sofía Imber en la década de los 70 casi son linchados y su libro Del Buen Salvaje al Buen Revolucionario fue quemado en la Universidad Central de Venezuela .

Es precisamente en la obra Del Buen Salvaje al Buen Revolucionario que estupendamente Rangel expresa:



“Cuando los latinoamericanos despiertan (En el siglo XIX) a la conciencia nacional, van a encontrar hecha una base mítica que les servirá para intentar revindicar como propio el pasado precolombino de América; y más recientemente hoy mismo, para intentar excusar o enmascarar el fracaso relativo de Latinoamérica, hija del buen salvaje, esposa del buen revolucionario madre predestinada del hombre nuevo”.



Y es precisamente bajo las máscaras del victimismo de los pueblos, que los peores y más resentidos en el ejercicio de la política se han ocultado, para así posicionarse y manipular a sus seguidores basándose en emociones y sentimientos, pero alejándose de la realidad, como lo podemos ver en Chile con la muy probable aprobación de la constituyente que echará por tierra una de las constituciones que más resguarda la propiedad y que gracias en gran parte a ella, dicho país llegó a niveles de prosperidad y desarrollo nunca antes vistos en la región, o en la misma Venezuela que caló poderosamente el discurso de la lucha de clases, y que a pesar que los resultados no eran buenos se fue justificando porque supuestamente el futuro sería de gran felicidad consumado el objetivo del socialismo, lo que también advirtió Carlos Rangel en su obra El Tercermundismo que para los socialistas, ser socialista equivalía a ser pacifista, internacionalista, progresista, igualitario, partidario del desarrollo de las fuerzas productivas y del reparto equitativo de la riqueza, comprometido con la libertad, enemigo de la tiranía , pero que en realidad era una gran estafa y que los resultados del socialismo pueden verse en el país más recientemente con el informe ENCOVI 2020 el cual muestra que el 79,3% de los venezolanos no tienen como cubrir la canasta alimentaria, el 30% de los niños menores de 5 años se encuentran en estado de desnutrición crónica y el país es el más pobre y el segundo más desigual de América Latina . El fracaso del socialismo hoy sobrevive penosamente en nuestro continente gracias a las tiranías de Cuba y Venezuela y a organizaciones internacionales liberticidas como el Grupo de Puebla, el Foro de Sao Paulo o la Internacional Progresista y Socialista respectivamente.
Pero entre tantos mitos dejamos a un lado lo que fueron las experiencias socialistas, sus resultados y formas de desarrollo en las sociedades, todas y cada una acabadas porque lo que significa realmente ser socialista es destruir la propiedad privada y así hacer todo lo posible por desaparecer el sistema capitalista, como lo vimos en más de una oportunidad en Venezuela cuando en cadena de radio y televisión el expresidente Hugo Chávez expropio y confiscó lo que le apeteció, en nombre del bienestar del pueblo, sin embargo al intentar esto lo único que ocurre es que no se benefician para nada los ciudadanos, sino que se garantiza el sufrimiento indescriptible de la gente, su empobrecimiento y atraso en todos los sentidos, como sucedió en la Unión Soviética, en Camboya o en tantos otros países donde los socialistas llegan al poder.

No conforme con esto a nivel económico, en nuestros días la costumbre política izquierdista del siglo pasado que consiste en acusar a los gobiernos anteriores y a los contrincantes como “neo-liberales” ha llegado al extremo de que partidos venezolanos de oposición han acusado a la revolución chavista con estos adjetivos, y por su parte la revolución, desde Chávez hasta Maduro han hecho mismo con quienes pretenden descalificar. Sin ahondar en el errado termino de neo-liberal que se usa más como una ofensa que como una descripción, lo que estos pretenden es hacernos creer que en algún momento de la historia de nuestro país hubo algún tipo de liberalismo económico, cosa que es totalmente falso y que Carlos Rangel también advirtió en 1983 ante la asociación Venezolana de Ejecutivos:



“Es evidente que tiene que haber algo radicalmente errado en el modelo de desarrollo que hemos venido usando. Esto además lo admite todo el mundo. Pero en boca del país político suele significar que, según ellos, en Venezuela se ha ensayado la economía liberal y que es eso lo que ha fracasado y lo que hay tirar a la basura.
Según el país político de derecha a izquierda, o de izquierda a izquierda porque aquí nadie está dispuesto a no pretender ser izquierdista, aquí se ha ensayado y aquí ha fracasado la economía de mercado, y las soluciones donde hay que buscarlas es en un mayor intervencionismo del Estado. La verdad es exactamente lo contrario.
En Venezuela, ni en años recientes, ni en realidad nunca, hemos tenido una economía libre. No la tuvimos cuando éramos una colonia española, no la tuvimos en el siglo XIX, no la tuvimos durante la hegemonía andina, y no la hemos tenido en los años desde 1945…”



Incluso hoy, 38 años después de este discurso, no ha habido nada que pudiera parecerse al liberalismo económico, puesto que el Estado ha crecido enormemente y con él la disminución de la libertad ha sido catastrófica, los controles a la economía han sido asfixiantes y el estatismo es una constante.
Las advertencias que Carlos Rangel nos dio, tanto políticas, económicas he históricas, lamentablemente han sido ignoradas tanto por aquellos que insisten en vivir en la mentira socialista a pesar de su inaguantable pobreza, como los oportunistas que en su perversidad están conscientes de que el socialismo los puede ayudar a sus fines de obtener el poder manipulando a la gente. Si efectivamente queremos superar toda la miseria en la cual nos encontramos por causa del socialismo, la voz de Carlos Rangel no puede ser más ignorada, y superar así los mitos históricos que no nos sirven de nada, vencer el victimismo y abrirle los brazos a un futuro creador, para darnos cuenta de que la izquierda es la gran responsable de nuestras desgracias pasadas y presentes y si no hacemos nada también futuras, y que económicamente debemos abrirnos al libre mercado como nunca se ha hecho antes pero con sinceridad y determinación, esta sería la única manera que Venezuela entrase al desarrollo y con esto al siglo XXI y a la prosperidad.


Bibliografía

ACNUR [En línea] 2020 [Disponible en]: https://www.acnur.org/situacion-en-venezuela.html

Archivo digital Sofía Imber y Carlos Rangel, [En línea] 1988 [Disponible en]: https://n9.cl/gw1f4

El Cato, La crisis económica en Venezuela, [En línea] 1988 [Disponible en]: https://www.elcato.org/la-crisis-economica-en-venezuela

Encuesta sobre las condiciones de vida en Venezuela (ENCOVI) – ElUcabista.com, [En línea] 2020 [Disponible en]: https://n9.cl/i9wlc

Rangel, Carlos. Del buen salvaje al buen revolucionario. Caracas. 2005.

Rangel, Carlos. El Tercermundismo. Caracas. Venezuela. 1982.

 

 

 

 

 

 


Sobre Anderson Riverol 1 artículo
Co-autor de 3 libros Investigador en  @Ciudad_Austral  Miembro de  @VenteFormacion  Alumni en Política y Objetivismo de @UFMposgrado

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